Ayuda a tus hijos a estudiar.

Tu hija llega a casa después de un largo día en la escuela, y cuando le preguntes que tiene de tarea, te contesta, “No hay tarea. Nada más tenemos que estudiar.” Y luego resulta que no trae el libro, y que ya se lo sabe, y que está regalado y va a sacar un diez sin esfuerzo.

En la primaria hay niños que pueden sacar buenas calificaciones con la mera presencia en clase, porque tienen poderes de retención muy desarrolladas. Sin embargo, para el bien de todos los alumnos, es excelente practicar buenos hábitos de estudio. Repasar lo aprendido es necesario para enfrentar con éxito futuros retos académicos. Además reafirma los conocimientos.

Tú tienes la ventaja en casa, porque el estudiar es un hábito que se adquiere afuera del salón de clases, con características muy personalizadas. ¿Quién conoce mejor a tu hija que tú?

Para ayudarla a aprender a estudiar, toma en cuenta los siguientes elementos:

  1. El contenido.Cuando la tarea es estudiar para un examen, es importante que tu hija sepa definir el comienzo y el fin del material cubierto en esta evaluación.
    • ¿Son los conocimientos de la semana, del mes o del bimestre?
    • ¿Hay que repasar solamente del libro, o hay apuntes en el cuaderno?
    • ¿Hay preguntas específicas que dio el maestro como guía?

    Tu hija debe poder especificar los temas del examen y localizar la información que necesita repasar. Si te dice, “Hay que estudiar matemáticas” sin saber cuáles conceptos, páginas en el libro o ejercicios de repaso, entonces insiste que investigue más para que el tiempo invertido tenga resultados positivos en la escuela.

    Si la idea es repasar lo visto en clase para mantenerse al corriente, entonces una breve revisión del trabajo del día debe ser suficiente.

  2. La materia.No es lo mismo estudiar matemáticas que leer, o aprenderte las capitales de la república. Aunque todo estudio tenga que ver con la práctica, hay técnicas específicas que funcionan con diferentes materias.
    • Matemáticas.Después de entender los conceptos, aplicarlos en la práctica es esencial. La mecanización de la suma, resta, multiplicación y división se hace más ágil con la práctica diaria.

      Una de las herramientas más eficaces que tu hija puede adquirir es la velocidad en las operaciones básicas. Resolver 5 sumas, restas, multiplicaciones o divisiones todos los días en casa no debe tomar más de 15 minutos y rendirá grandes beneficios.

      Aprovecha la vida diaria para que ella razone la resolución de problemas aplicando estas operaciones en el súper o en sus hábitos de ahorro y gastos personales.

    • Ciencias naturales.La habilidad de observar es clave. Acostumbra a tu hija a fijarse en los detalles del mundo que la rodea, y a plantear preguntas sobre lo que observa: “¿Por qué el cielo es azul? ¿En dónde se meten los pájaros cuando llueve?”

      Para estudiar esta materia, es importante mantener despierta la curiosidad, y poder buscar respuestas usando el método científico. Preguntar, formular una hipótesis y comprobarla son pasos importantes. Tu hija debe practicar este proceso con frecuencia en casa.

      También es necesario que tenga buenas estrategias para comprender textos factuales. En su libro de ciencias naturales, ayúdale a identificar las ideas principales de cada sección y apuntarlas en una hoja para que los platique contigo.

    • Lectura.Cuando tu hija estudie para un examen de lectura, debe estar practicando habilidades en vez de memorizar contenidos. La idea es que pueda leer un texto desconocido al mismo nivel de su grado, y comprenderlo.

      Entonces, ¿cómo ayudarle? Con la ayuda del maestro para identificar el nivel esperado, puedes acompañarla a la biblioteca. Deja que ella escoja algo que le llame la atención, y luego invítala a compartirlo contigo.

      Guíala a identificar los personajes y sus características. “¿Qué tipo de persona es el personaje principal? ¿Te cae bien? ¿Qué crees que hará en el siguiente capítulo?” Poder “leer” a los personajes y predecir su comportamiento es una importante habilidad lectora.

      Pregúntale sobre el lugar donde tiene lugar la historia, y pide detalles para que tú lo puedas imaginar. Tu hija debe fijarse en los elementos del espacio y el tiempo que encuadren la historia para ubicarse y entenderla bien.

      Invítala a identificar problemas que surgen en la historia, y pide su opinión sobre su posible desenlace.

      El practicar la identificación de personajes, lugar, tiempo y conflicto le ayudará a desenredar cualquier narrativo.

      Para los textos de no ficción debe practicar la identificación de ideas principales. En un texto, muchas veces estas ideas vienen señaladas como títulos o subtítulos escritos en negrillas.

    • Ciencias sociales.En vez de memorizar fechas y nombres sin ton ni son, trata de ayudar a tu hija a interesarse en los personajes de la historia y la vida de otros tiempos y lugares.

      En casa puedes acostumbrar a la familia a usar mapas para ubicar los eventos de las noticias o los lugares donde hayan viajado amigos y familiares. Esta habilidad de localizar lugares en un mapa se puede aplicar al momento de estudiar.

      También puede ser impactante dramatizar eventos históricos. En las escuelas en Mexico, por ejemplo, se acostumbra representar el “Grito” de la independenciavistiendo a un niño de Miguel Hidalgo, el padre de la patria, y mandándolo a un balcón a tocar una campana, gritando, “¡Viva México!”

      Después de ver esta escenificación, en mi escuela hasta los chiquitos de 3 años identifican un retrato de Hidalgo, como “él que toca la campana”.

      Para estudiar esta materia, hagan una lista de los personajes y lugares importantes, y luego platíquenlo como historia familiar. A tu hija no se le olvidarán los detalles de personajes que ha llegado a conocer más de cerca.

  3. El estilo de aprendizaje de tu hija.Cada persona aprende de diferente forma, y por lo tanto, tiene más éxito estudiar de una manera afín a su propio estilo.
    • Si tu hija es aprendiz visual, ayúdale a organizar datos en diagramas, tablas o dibujos.
    • Si es auditiva, ayúdale a repetir la información oralmente, a explicártela, o a contestar preguntas. Repetir frases o nombres con ritmo puede fijarlos en la memoria por su sonido.
    • Si ella aprende por la vía kinestésica, invítala a actuar lo que está estudiando, o a demostrártelo en vez de contarlo. Tener que cachar y aventar una pelota cada vez que conteste una pregunta o explique un concepto le ayudará a mantenerse alerta cuando estudie.
  4. Tus propias ganas de participar.Si tú estás convencido que tu hija necesita adquirir el hábito de estudiar, disfruta el tiempo con ella ayudándole a descubrir el gusto de reafirmar sus conocimientos, ya que esta costumbre le servirá para toda la vida. También servirá para unirles en temas e intereses que van más allá de lo cotidiano.

    Tomado de: Gavin, M. Cuando la tarea es estudiar. http://hijos.about.com/od/Escuela/a/Cuando-La-Tarea-Es-Estudiar.htm recuperado elel 25 sep del 2014.CAM00041